Multidimensionalidad (II): Definiendo Conceptos

Multidimensionalidad (II): Definiendo Conceptos

El primer problema que nos encontramos al abordar el tema de la multidimensionalidad es la polisemia y multidisciplinariedad del concepto “dimensión”. Esto quiere decir que la misma palabra tiene multitud de definiciones y se usa de manera distinta según la disciplina o el contexto en que esté enmarcada. Por ello, antes de entrar en materia acerca de la multidimensionalidad de la realidad, es preciso aclarar previamente una serie de cuestiones al respecto.

Atendiendo a la definición, multidimensional significa “que tiene varias dimensiones”, por lo que, para poder entender el significado de multidimensionalidad, primero se ha de entender previamente qué significa “dimensión”.

El término dimensión, como decíamos, es muy polisémico y multidisciplinar.  Por definición, se entiende dimensión como:

1. Aspecto o faceta de algo.

2. Medida de una magnitud en una determinada dirección.

Desde el campo de la Física, la Matemática y la Geometría, se entiende por dimensión:

1. Cada una de las magnitudes que fijan la posición de un punto en un espacio.

2. Cada una de las magnitudes fundamentales, tiempo, longitud, masa y carga eléctrica, con que se expresa una variable física.

Sin embargo, centrándonos ya en el aspecto que nos interesa, la palabra dimensión también ha sido acuñado por múltiples tradiciones y líneas de conocimiento espirituales, sin un consenso entre ellas, dando lugar a una enorme confusión debido principalmente a dos cuestiones:

      • Se ha usado el mismo término para definir múltiples conceptos que difieren entre sí. Esto ocurre porque cada persona entiende “dimensión” por algo distinto, ya que cuando recibe información sobre ello aplica sus propios “filtros” cognitivos en la interpretación, y cuando se escribe sobre ello, se usa el término acorde a la definición que la persona posee del mismo.
      • No se ha proporcionado o establecido una definición que sea unívoca y sólida. Así, encontramos multitud de libros, documentos, conferencias y textos donde generalmente se comienza a escribir o a hablar sobre la multidimensionalidad sin que previamente se haya explicado de qué manera se va a usar el término en adelante.

En la experiencia de lectura de distintos textos, nos encontramos que en algunas ocasiones se habla de dimensión como las facetas o niveles en los que el ser humano se puede desarrollar como individuo: la dimensión física, mental, emocional, espiritual, etcétera; otras veces, se habla de dimensión como realidades paralelas o universos alternativos; otras, como magnitudes espacio-temporales, matemáticas o físicas; en otras ocasiones, como estados de consciencia a través de los cuales la percepción se amplía y se accede a otros niveles de comprensión y entendimiento de la realidad; en otras ocasiones, como planos, niveles o realidades sutiles, energéticas y más allá del plano físico; y en otras, con un sinfín más de variantes que resultan bastante ambiguas y que, para colmo, suelen mezclarse entre sí.

Para ilustrar la cuestión que estamos tratando de explicar, veamos algunos ejemplos que, aunque inventados, bien podrían encontrarse en cualquier texto sobre espiritualidad o metafísica: «El ser humano, en su dimensión espiritual…». «La dimensión emocional del ser humano tiene como base…».  «La raza nosequediana procede de la decimonovena dimensión». «Mi guía espiritual es de la octava dimensión». «Mi yo multidimensional existe en muchas dimensiones». «El Universo tiene infinitas dimensiones». «La Tierra y el ser humano están en la tercera dimensión y están a punto de ascender a la cuarta dimensión». Otros se saltan “la cuarta” y de la tercera se “asciende” directamente a “la quinta”, sin motivo aparente y sin explicar muy bien por qué.

Cuando se lee todo esto, es inevitable no comprender prácticamente nada ante la ambigüedad y la magnitud de significados que se le da a una misma palabra sin que previamente se haya establecido una definición de la misma. Cuando se dice que «el yo multidimensional existe en infinitas dimensiones» o que «el arcángel San Nosequiel se comunica desde la sexta dimensión», ¿a qué se refiere ahí el término dimensión? ¿Son dimensiones espaciales, dimensiones existenciales, dimensiones evolutivas, estados de consciencia? ¿Se refiere a realidades o universos paralelos? ¿Y qué determina qué es la novena o qué es la undécima, en base a qué se dice que algo es de quinta o de octava dimensión?

Debido a todo lo anterior, nuestra intención aquí es, por un lado, esclarecer, proporcionar cierto orden y estructura, a toda esta “maraña” conceptual que existe acerca de las dimensiones y la multidimensionalidad; y, por otro lado, sentar las bases conceptuales y terminológicas que de ahora en adelante usaremos en este espacio, puesto que no hay manera de comprender de qué se está hablando y de entendernos mutuamente sin malentendidos o distorsiones si no existe una definición clara de las cosas.

DIMENSIONES DESDE EL PUNTO DE VISTA CIENTÍFICO

Esta es, probablemente, la definición más extendida y conocida y la que primero viene a la mente cuando se habla de dimensión.

Desde el punto de vista científico, que es el que se usa en física, matemáticas o geometría, las dimensiones son las magnitudes que determinan la posición de un punto en el espacio. El punto de partida para explicar las dimensiones es el punto, que es un elemento adimensional.

El desplazamiento de un punto en una misma dirección da lugar a una recta, que es lo que se entiende por primera dimensión (1D). Esa recta, desplazada perpendicularmente, da lugar al plano, que es bidimensional (2D), ya que se necesitan dos coordenadas (x, y; longitud y altura) para determinar la posición de un punto en el espacio. Si añadimos una nueva coordenada al plano 2D, obtenemos un espacio tridimensional (3D), donde serán necesarias tres coordenadas (x, y, z; longitud, altura y anchura o profundidad) para determinar la posición de un punto. Esta es la dimensión en la que el ser humano percibe el mundo.

La cuarta dimensión (4D) puede ser entendida o explicada desde un punto de vista espacial o temporal. Desde la formulación de la teoría de la relatividad por Albert Einstein, se habla de la cuarta dimensión como nuestro tiempo, es decir, la distancia o duración entre sucesos. Sin embargo, la 4D también puede ser entendida como una dimensión espacial, ya que el desplazamiento de un poliedro tridimensional, como un cubo, da lugar al hipercubo, una figura tetradimensional.

dimensiones

Así podríamos seguir sucesivamente con la 5D, 6D, 7D, etcétera, hasta llegar a las 10, 11 o hasta 26 dimensiones que algunos físicos plantean que existen en total, según hipótesis como la teoría de cuerdas.

DIMENSIONES ENTENDIDAS COMO UNIVERSOS PARALELOS

Otro uso del término dimensión es el que encontramos en la literatura espiritual y también en numerosos libros, series y películas de ciencia ficción, donde se habla de “acceder” a “dimensiones paralelas”, “dimensiones alternativas”, “dimensiones desconocidas”, etcétera, haciendo referencia a otros universos, mundos o realidades que coexisten o están superpuestos a nuestra realidad, pero sucediendo en otras líneas temporales o en otros universos.

Aquí, el término dimensión es confuso, pues si definimos dimensión desde el punto de vista matemático, una realidad o universo alternativo puede tener múltiples dimensiones, en otras configuraciones distintas a como nosotros las percibimos. Es decir, la 3D, por ejemplo, en un “universo alternativo” puede ser distinto a como lo es en esta. Por ello, no es correcto llamar dimensión a realidades, mundos o universos alternativos, pues estos, al igual que los nuestros, pueden estar compuestos de muchas dimensiones, con configuraciones espacio-temporales distintas.

DIMENSIONES ENTENDIDAS COMO PLANOS FRECUENCIALES

El concepto dimensión también se usa para definir los distinto niveles, estructuras o “planos” frecuenciales y existenciales del planeta o del universo.

En base a las enseñanzas de distintas líneas de conocimiento esotéricas, desarrolladas en el siglo XIX y XX principalmente, nuestro universo se compone de siete niveles o planos de existencia. Según la línea, a estos siete planos se les han diversos nombres: etérico, astral, mental, devachánico, espiritual, búdico, átmico, nirvánico, etcétera.

Para referirse a estos planos, en mucha literatura se habla de ellos como “dimensiones”, “dimensiones superiores”, “dimensiones frecuenciales” y otros nombres, pero, de nuevo, usar el término dimensión para referirse a estos planos es confuso, ya que desde ellos se pueden percibir múltiples dimensiones espacio-temporales. En todo caso, para referirse a estas estructuras sería más correcto el uso de términos como “plano multidimensional”, “espacio matricial” o “nivel de existencia”.

Cuando se dice que «el ser humano es un ser multidimensional» o que «mi guía se encuentra en la x dimensión», suele referirse a esta concepción, entendiendo dimensión como planos o niveles de existencia.

DIMENSIONES ENTENDIDAS COMO ESTADOS DE CONSCIENCIA

En otros contextos, se usa la palabra dimensión o “dimensiones espirituales” para definir distintos estados o niveles de consciencia. Esta concepción de las dimensiones suele venir acompañada de la anterior y en no pocas ocasiones se mezclan.

Bajo esta óptica, las dimensiones son estadios por los que la consciencia del ser humano, a medida que se amplía y se expande, va percibiendo, captando y experimentando nuevas facetas o ámbitos de la realidad con una mayor nitidez. Así, por ejemplo, se habla de la “primera dimensión” como un nivel primario de consciencia, en el que el ser humano está centrado solo en la parte material y terrenal de la vida; de la “segunda dimensión” como un estrato un poco más elevado, donde se añade la parte afectiva y emocional; de la “cuarta dimensión” como un nivel de consciencia mucho más elevado, donde se accede al amor universal y se percibe que todo está conectado con todo; y así sucesivamente con el resto. Cada dimensión, en este sentido, es un nivel más elevado de percepción de la existencia y la realidad.

Estas son solo algunas de las definiciones y usos que se le dan a este concepto tan polisémico, pero ni mucho menos las únicas, pues a veces, como decíamos, incluso en un mismo contexto suelen mezclarse unas con otras.

Con ello, esperamos que, al menos, esto sirva para clarificar esta ambigüedad en cuanto al termino dimensión y que, de ahora en adelante, cuando en algún libro, documento o información se hable de “dimensión”, sin que previamente se haya dado una definición del término por el autor, se pueda venir a este artículo para dilucidar bajo qué contexto se está hablando del mismo o para entender cuál de las definiciones que aquí se exponen se ajusta más a lo que el autor quiere transmitir. Así mismo, sentamos las bases terminológicas para el conocimiento que está por llegar.