Sería más fácil poner aquí nuestros nombres y apellidos, nuestro país de nacimiento, decir a lo que nos dedicamos, relataros cómo ha sido nuestra vida hasta llegar aquí y adjuntar una imagen de nuestro aspecto físico, pero proporcionarte esos datos no te serviría de nada para conocernos, pues eso solo forma parte de una identidad artificial que no es lo que somos realmente ni revela nada de nuestra verdadera esencia.

Siempre se ha dicho que se conoce más alguien por sus actos que por sus palabras, pero como este es un medio de palabras, nuestros actos se verán reflejados en ellas y ambos serán los que nos definan verdaderamente. Es por ello que vamos a obviar descripciones insustanciales sobre nuestra identidad y contaremos solo algunos detalles acerca de nosotros y de nuestra intención y propósito en este lugar que, en definitiva, es lo único importante.

¿Quiénes son Aysan y Eryx?

Somos, junto con el Árbol Blanco, los guardianes de este espacio; dos seres humanos unidos por el destino con una misión en común y un propósito individual determinado.

Nuestro objetivo es hacer llegar a la Humanidad la luz de la consciencia, el amor y la sabiduría interna que yace en cada uno de nosotros, ayudando a encontrar la armonía y la paz interna a aquellos que lo necesiten.

Las imágenes de nuestro avatar, evidentemente, no manifiestan nuestra verdadera apariencia física, pero como es sabido que las apariencias engañan y no queremos engañar a nadie con una falsa apariencia, estas imágenes han sido escogidas a propósito para mostrar, de manera simbólica y arquetípica, una serie de cualidades y características que, de algún modo, resuenan y están vinculadas a nosotros y nos definen como seres.

Estas mismas características se pueden apreciar y distinguir en nuestro espacio interno, el Diario de Eryx y el Libro de Aysan, medios por los que podréis sentirnos, percibirnos y conocernos con mayor profundidad, pues se reflejan en ellos cualidades de quienes somos en realidad; aunque en apariencia distintos, yace dentro de ellos una misma verdad, aquella que nos propusimos transmitir.

Desconfiar de aquello que no se conoce ni se ve forma parte de la naturaleza humana y comprendemos que esto pueda llegar a ocurrirte. Ante eso, solo podemos pedirte que sientas y escuches la voz de tu alma, pues como decían unas sabias palabras, «solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos».

Esta es parte de nuestra historia:  

AYSAN

Recuerdo cuando era niño cómo mis pequeños ojos miraban absortos y con asombro al estrellado cielo nocturno, admirado por la grandeza que tenía ante mí…

Mi vida y mi historia particular no son importantes, una más de tantas en esta infinita existencia. No obstante, el curioso lector que aquí llegue con la intención de conocerme querrá, al menos, descubrir siquiera algunos breves retazos sobre mí. 

Por el momento, bastará decir que soy Aysan, un eterno buscador de la Verdad y humilde mensajero al servicio de la Creación.

En los inicios de mi vida por este hermoso planeta, dicha búsqueda no fue demasiado fructífera. Es fácil perderse, navegar sin guía y sin rumbo, en las turbias aguas de un mundo dominado por la inconsciencia… Pero, como invariablemente ocurre, la luz siempre resurge, como resplandeciente rayo en medio de la espesura, para iluminar la oscuridad y cambiar los designios del barco a la deriva.

En un primer intento por hallar respuestas, ingresé en la Facultad de Filosofía, creyendo que allí me serían resueltas. Me interesé especialmente por la ontología, la metafísica y la psicología. Pronto aprendí que las respuestas que buscaba no podrían llegar por vía académica. Comencé a buscar por otras vías, menos ortodoxas, de manera autodidacta, en distintos campos de la metafísica, la espiritualidad, la consciencia y el desarrollo transpersonal, que poco a poco me ayudaron a comprender que las respuestas a mis preguntas se encontraban más cerca de lo que pensaba, pues no estaban fuera, sino dentro de mí.

Me formé como terapeuta especialista en Sanación Akáshica y Desprogramación Mental por la Escuela de Metafísica y Desarrollo Transpersonal, herramientas que me sirvieron para mi propia evolución y expansión de consciencia y que ahora me facilitan la tarea de ayudar al prójimo en su particular búsqueda hacia el camino de regreso.

Para finalizar, tan solo será necesario añadir que se me encomendó un propósito para llegar a un fin: el de transmitir la sabiduría que en lo más profundo de cada uno reside para emprender el camino de vuelta. Ahora esa es mi misión. Y por ello estoy aquí. Por lo demás, nada nos distingue, pues mi búsqueda es también la tuya.

Aún hoy sigo mirando con asombro el estrellado cielo nocturno, ahora ya sabiendo que esa grandeza que contemplo está en mí y en todos los seres que, al igual que yo, se asombran por la infinita belleza de la Creación.

ERYX

Mis ancestros y antepasados y ahora estoy yo aquí para seguir la estela de la vida y la evolución. Un nuevo sendero emprendo en el gran recorrido de la evolución, la vida y la existencia, sin dar la espalda a todos los que forman mis orígenes.

Mi vida da comienzo siendo marcado por el destino como sanador: «Cuando crezcas podrás asistir y sanar el mundo que posa en tus manos». Desde ese momento, inicié un largo recorrido con muchas piedras por delante. No negaré que ha sido complicado llegar a donde estoy. Este es quien soy en realidad, cada paso en el camino de mi vida, con cada piedra, que me hizo los pies, cuerpo y cabeza más fuertes día a día.

Me presento como Eryx, un fiel servidor de la Luz y el Amor en este mundo que es la Tierra.

Narraré una pequeña parte de los eventos que, desde mis inicios, me formaron como sanador. Todo comenzó cuando, por primera vez, pude manipular la energía con mis manos, dando forma y moldeando una esfera de luz, que siguió expandiéndose en mi interior hasta que, muchos años más tarde, pude realizar Registros Akáshicos, una herramienta con la que ayudé a varias personas a conocer sus caminos y destinos, liberándoles de peso y de carga emocional y de consciencia. El siguiente paso llegó cuando me formé en Sanación Akáshica a través de la Escuela de Metafísica y Desarrollo Transpersonal. Desde entonces, he podido ayudar a multitud de personas a sanarse y a liberarse en su totalidad de lo que han construido artificialmente de sí mismos, lastrándoles sus vidas.

En esta experiencia que es la vida y la existencia, he visto de todo sin poder dejar aún de sorprenderme por la grandeza del Universo y sus múltiples experiencias que nos tiene preparadas. Al final de todo, lo único que importa es el Amor, el servicio a los demás y no solamente a uno mismo y el rendirse a la consciencia de la Creación, la más sabia de todas y de Todo.

Mis memorias, mis orígenes, mi consciencia… Esto es lo que soy.

Soy la consciencia, estoy en todo y en todos.

Soy tú, el que lee estas palabras, el conocedor de la verdad, de la sabiduría interna.

Somos todos, unidos por una gran causa.

Engendramos un cambio que empieza a florecer desde dentro.

Es el momento de aceptar la llamada y sucumbir a ella.

Es el momento de la Luz, de la Consciencia, de la Humildad, del Amor y de la Verdad.

Hagamos todos juntos un cambio de mente, una mente unificada, una mente grupal y consciente. Una mente sana y libre.

Seamos uno, quien en realidad somos.

Somos libres de elegir el cambio que queremos ser y que queremos en el mundo.

Nadie nos obliga a ser lo que no queremos ser.

No olvidemos lo que somos y quien somos. Porque somos eso que no tiene nombre ni forma, eso que forma parte de un Todo. Somos Luz.

~Árbol Blanco~