Las viviendas y espacios físicos, aunque inanimados, son entidades energéticas que emanan, absorben y acumulan todas las energías, pensamientos y emociones que hayan pasado por ellos a lo largo del tiempo. Todo aquello que emiten los campos energéticos de los habitantes de un espacio, los remanentes traídos por visitantes, lo que recogemos del entorno en nuestro día a día (calle, metro, tiendas, oficinas…) queda impregnado en nuestro hogar, en nuestro lugar de trabajo, en nuestro coche, etcétera.

Nuestra vivienda, si no ha sido limpiada previamente, puede albergar todo tipo de remanentes energéticos que han quedado impregnados en la “memoria” o “registro akáshico” de ese espacio, en sus diferentes facetas y estratos a lo largo de los siglos: desde campos de batalla, cementerios o iglesias hasta antiguos hospitales, cárceles o fábricas. Absolutamente todo lo que haya pasado por el edificio a lo largo del tiempo, incluso antes de que este fuera construido, sigue presente en mayor o menor medida, alterando la energía del lugar. Una casa construida, por ejemplo, sobre un terreno en el que hace siglos hubo una batalla o se enterraron cuerpos puede tener enormes desequilibrios energéticos: presencias, desencarnados, almas perdidas o ancladas al lugar, egrégores de intenso dolor y sufrimiento generados por las emociones y pensamientos que las personas dejaron impregnados ahí, entidades negativas de cualquier tipo nutriéndose de las energías del lugar…

Es también importante saber que, en cierto modo, nuestra casa es una proyección de nosotros mismos, refleja nuestro estado interno, anímico o incluso vital. En este sentido, resulta curioso observar como muchas de nuestras alteraciones energéticas se manifiestan como desequilibrios en el plano físico de la vivienda: grietas, roturas, disfunciones en el mobiliario o en los electrodomésticos, problemas en las cañerías, en los sanitarios, etcétera, son solo reflejos de que algo en nuestro interior no va bien y advertencias para poder remediarlo. Así, una limpieza en el hogar nos ayuda a comprender qué está sucediendo en nuestro interior para poder sanarlo.

En definitiva, un espacio cargado energéticamente puede alterar nuestro bienestar y nuestra salud, llegando incluso a enfermarnos si el estado del lugar es muy grave, pues la energía es capaz de modificar nuestros campos energéticos, emociones y pensamientos, impidiéndonos estar cómodos, relajados y en armonía con nuestro propio hogar y, por tanto, con nosotros mismos.

¿QUÉ SE PUEDE SANAR?

Al realizar una sanación de viviendas y espacios pueden encontrarse todo tipo de disfunciones y “bloqueos”, por ejemplo:

  • Remanentes energéticos negativos de cualquier tipo o característica, emitidos por nosotros o traídos por otras personas (visitantes, antiguos propietarios, etc.) que han quedado “flotando” en el ambiente.
  • Energías negativas estancadas en ciertas zonas u objetos de la casa.
  • Portales dimensionales abiertos a otros planos usados por entidades negativas para entrar y salir del lugar.
  • Todo tipo de entidades negativas, parásitos, larvas, entes astrales, etc.
  • Trabajos de magia, hechizos, maldiciones arrojadas sobre la vivienda por otras personas o por nosotros mismos.
  • Desencarnados que no han podido transicionar y han quedado anclados al lugar por no poder o saber irse, así como fantasmas, poltergeist, etc.
  • Formas de pensamiento negativas, egregores y mini inconscientes colectivos generados por la familia o las personas que habiten en la casa al proyectar cierto tipo de energía negativa, pensamientos, emociones o imágenes asociadas a la misma.
  • Geopatías existentes en habitaciones o zonas de la vivienda, así como todo tipo de campos electromagnéticos producidos por Wi-Fi, torres de alta tensión o de telefonía móvil, electrodomésticos, etc.

¿QUÉ ESPACIOS SE PUEDEN LIMPIAR?

Todo tipo de espacios con los que tengas relación energética: tu casa, tu coche, tu oficina de trabajo, el local donde trabajas, una vivienda que quieras alquilar o vender, la habitación del hotel donde vas a pasar la noche, el apartamento vacacional donde vas residir durante una temporada, etc.

No se puede realizar una sanación energética a un espacio con el que no tengas relación ni seas propietario. No puedes sanar, por ejemplo, tu bloque de pisos entero, pues no eres el propietario de todas las viviendas del mismo, ni la casa del vecino, pues al no tener relación energética con esta, a menos que te dé permiso, no puedes modificar ni alterar energéticamente su espacio sin violar su libre albedrío.

Si eres el dueño o propietario, a nivel físico y terrenal, de un espacio, su contrapartida energética también te corresponde y por tanto tienes permiso, generalmente, para realizar modificaciones en él, aunque puede no ser así en algunas excepciones (caso, por ejemplo, de alquileres y derivados, donde sería el inquilino quien tendría que dar permiso para realizar la limpieza, pues ese espacio le “pertenece” energéticamente mientras viva en él).

¿CÓMO SE REALIZA LA SANACIÓN?

A través de tu Yo Superior, se conectará con el registro energético o campo energético de la vivienda o espacio que desees limpiar, para así obtener un diagnóstico detallado y profundo del estado energético del lugar y de todo lo que ha pasado en él a lo largo del tiempo, en todos sus niveles.

El diagnóstico se compone de cuatro bloques:

  1. Estudio Energético. Aquí se buscan todos los bloqueos ubicados a nivel energético, en los planos no físicos de la estructura del planeta (etérico, astral, mental, etc.), o que tienen un origen energético. Entes, desencarnados, portales, formas mentales, remanentes, etc., son bloqueos que podemos encontramos en este primer nivel.
  2. Estudio Geobiológico. Aquí se buscan todo tipo de alteraciones geofísicas y radiaciones presentes en la vivienda, como corrientes de agua subterráneas, geopatías (líneas Hartmann, Curry, Benker y Peyré), radioactividad ambiental. También se detectan fuentes de radiación electromagnética producidas por todo tipo de dispositivos tecnológicos.
  3. Estudio Feng Shui. En este bloque se realizará un breve estudio para saber si la casa está acorde a los principios del Feng Shui. Este apartado solo es a nivel informativo, es decir, no proporcionamos un estudio detallado sobre qué cambios o modificaciones hacer en la vivienda para mejorar el Feng Shui del hogar.
  4. Métodos y consejos de mantenimiento. En este último bloque, preguntaremos al Yo Superior de la persona qué consejos u orientaciones puede darte para que, a través de distintos métodos y formas, tras la limpieza de la vivienda, puedas mantenerla en armonía, protegida y con una frecuencia elevada.

Tras obtener el diagnóstico, tu Yo Superior y tus guías, con la ayuda de Kumar (la consciencia planetaria) y de la enorme cantidad de seres y fuerzas de la naturaleza que trabajan para su limpieza, protección y cuidado, limpiarán por completo el espacio una vez tomes consciencia de lo que en él existe.